Amor y Muerte



Y la meditación no era algún viaje de moda hacia algún tipo de visión ilusoria, sino ver el hecho e ir más allá; adentrándose en el terreno del amor y de la muerte, porque los dos son inseparables.
La muerte es el final absoluto y la destrucción, de igual manera lo es el amor. El amor no es esa cosa civilizada y mansa del hombre, convertida en respetable por el pensamiento, modelada en tradición. Es nuevo y peligroso, y no es del pensamiento. Es una llama que no deja cenizas de recuerdos o autocompasión.
Porque no se puede discutir con la muerte; tú no puedes llevarla a los rincones oscuros de la mente. La muerte y el amor siempre están juntos , esperando, observando; acogedores. Sabrás de ellos cuando la meditación abra la puerta del tiempo. Con la carga del tiempo no puedes adentrarte en el terreno del amor y de la muerte; has de destruir el tiempo, el pasado ha de desaparecer. Desaparece cuando ves; cuando ves sin la proyección de la tradición, sin la protección del conocimiento. Los ojos han de ser jóvenes y distantes para ver, entonces, ahí están los dos inseparables. Entonces ahí hay algo que esta más allá y por encima, que les incluye a ambos.

Diario I
pag. 288, 28 de enero de 1962

Diario I

"Era un niño pobre que vestía una camisa sucia, rasgada y demasiado grande para él; atravesaba la calle corriendo, con un ojo puesto en el tráfico; era muy delgado, de tez oscura y rasgos uniformes y marcados... tendría unos siete u ocho años, de ojos brillantes y risueños, descalzo, con una cabeza grande e infinitamente triste... Se sentía solo, pero tampoco sabía lo que eso significaba... Se dio media vuelta y colisionó con nosotros; hubo un momento de vacilación, aprensión y dolor porque debían haberle pegado a menudo... Sus manos eran ásperas, pequeñas, sucias, ansiosas por tomar otras manos. Caminamos juntos, sin hablar porque él no comprendía el inglés, pero no había necesidad de palabras. Todo fue olvidado excepto aquellos dos caminando tomados de la mano; no había tráfico ni gente ni suciedad y allí estaba el mar, calmo hasta el horizonte. Él quería decir algo y las palabras salieron a borbotones, aunque sabía que no eran comprendidas. Se detuvo, soltando las manos, y miramos el mar, las palmeras, el perrito atado a su correa y el autobús que tronaba a su paso. Era un atardecer sin nubes, despejado, cálido y aquellas águilas pardas planeaban en círculo en el cielo vacío.
La meditación es el vaciado de la mente del tiempo y del pensamiento..."

Diario I (22 febrero 1962) pag. 310 (ed. Kairós)

XVI Encuentro


El próximo fin de semana del 30 de Mayo al 1 de Junio tendrá lugar el XVI Encuentro Durante estos días se darán cita aquellos interesados en las enseñanzas de Krishnamurti, siendo este el encuentro anual más importante que se organiza desde el Centro de Información de Madrid.

A los pies del Alcázar junto al río Eresma...

Entre otras actividades se propondrán diálogos y visualizaciones de videos de Krishnamurti.

Estancia con pensión completa y cocina vegetariana.