Bajo los árboles de La Vid - Vuestras Cartas

Nuevos comentarios sobre este encuentro





Regresados a nuestras casas después de este encuentro en Burgos, os enviamos un abrazo a todos. Quien quiera compartir algo de lo vivido en este encuentro puede hacerlo, como sabeis, de forma anónima si se prefiere


Vuestras Cartas 


Queridos amig@s, como sabéis, tuvimos el fin de semana pasado otro encuentro en la Vid cerca de Aranda del Duero, no fue tan intenso como el de Brockwood pero también aprovechamos todos los días. Voy a procurar ser breve, no sé si lo conseguiré, yo estaba tan contento y lo voy a seguir estando, ya que a mí para vaciar un poco el cerebro lo que hago es: cuando veo que entra el pensamiento me alejo de lo que sea - siempre que no sea una cosa práctica -  y rompo con ello, esto me ha dado alguna alegría grande, pero he aquí que nos reunimos  cinco en un banco  y alguien me dice que eso puede ser una trampa y que hay que tener la acción correcta, o sea lo que dice K, ver el condicionamiento crear un intervalo ver el reto, aquietar la mente, abstenerse de contestar, crear silencio, todo está muy bien, pero para seguir viviendo, yo creo que te despistas un poco de todo esto y viendo que el cerebro se va vaciando de los condicionamientos es suficiente. Espero veros pronto a todos. Un abrazo de vuestro amigo. 

Daniel

--- --- --- ---







  Hablo desde mi perspectiva personal, desde la sensación que experimento en cada encuentro con los Amigos de Krishnamurti. La primera impresión que percibo es de alegría por volver a verlos a unos y otros, unas y otras. Me siento a gusto entre todos y experimento un placer en hablar con todos, sea de lo que sea, en los pasillos, en el comedor, en diálogos de uno a uno, o en el grupo que espontáneamente se forma. Me encuentro muy bien en ese ambiente. Uno no se siente solo en su caminar guiado por las Enseñanzas y comprueba que hay otros muchos que van por ese mismo camino. Lo cual no deja de ser un estímulo y un aliciente frente a un posible cansancio y falta de energía en un momento dado. Esta impresión perdura desde el primer momento hasta el último, en la despedida.

Sin embargo, hay un aspecto que no llego a comprender. Cuando nos juntamos en los llamados grupos de diálogo y asambleas generales se produce un fenómeno muy especial. Hablamos o comentamos un aspecto de las enseñanzas, un tema concreto. Desde el principio, uno observa que las palabras y expresiones que utilizamos para explicar nuestra visión del asunto, no son expresiones y palabras propias. Echamos mano de toda la terminología utilizada por Krishnamurti, le damos vueltas y vueltas al tema, pero no utilizamos un lenguaje propio, nacido de nuestra reflexión y comprensión personal. En este punto no somos auténticos, parecemos muy intelectuales. Si Krishnamurti nos oyera en ese momento, a buen seguro nos diría lo que dijo muchas veces a sus oyentes, "ustedes no son auténticos, ustedes repiten, ustedes están copiando".

Las palabras y el lenguaje que utilizamos no es el nuestro habitual. Ese lenguaje que utilizamos es el de Krishnamurti, es (era) su forma de comunicación, no la nuestra. En nuestra boca suena a repetición, a demostración de una lección bien aprendida, como en el colegio. En nuestros labios, yo al menos, lo percibo como algo artificioso, postizo. Estamos demasiado condicionados por las palabras y las expresiones utilizadas por el maestro. Todos esos términos y lenguaje son como una red en la que hemos sido atrapados y no somos capaces de liberarnos de ella.

Una alegoría que me viene muchas veces al pensamiento es el del alimento que tomamos todos los días. Se trata de transformar ese alimento (frutas, verduras, grasas, proteínas diversas, etc.) en nuestra substancia personal propia. No se trata de hablar de los productos que hemos comido, y describirlos con términos técnicos y científicos, sino de cómo experimentamos que se han transformado en nuestra propia sustancia. De cómo hemos asimilado esos alimentos y se han transformado en nosotros. De cómo nos han comunicado firmeza, vigor muscular, estabilidad psicosomática, energía vital y emocional total, de pies a cabeza. O de las alergias y sensaciones de rechazo que hemos experimentado tras su ingestión. De lo que sea que hayan producido en nuestro sistema humano particular. Y todo esto expresarlo y comunicarlo con un lenguaje muy auténtico, sencillo y claro, como el que Krishnamurti utilizaba para explicar lo que quería decir.

Sea lo que fuere, los encuentros deben continuar pues el beneficio que aportan es muy grande. Si bien, la intensidad del beneficio recibido dependerá siempre de la disposición y entrega particular de cada participante.



Eliseo


---- ---- ----  -----



La impotencia de la verdad


Interlocutor: ¿Porqué habría de ser la verdad tan impotente?

Krishnamurti: Porque la verdad no tiene una acción. La verdad es débil; no se puede utilizar ni organizar. Es como el viento, uno no puede prenderlo, apresarlo en un puño y exclamar: "Lo Tengo". Es tremendamente vulnerable, impotente como la brizna de hierba al borde del camino...: uno puede destruirla, matarla. Nosotros queremos que la verdad nos sirva para crear una estructura social mejor..., y me temo que la verdad no se puede usar; es imposible, pues, como el amor nunca encierra poder. Está ahí para que uno la tome o la deje.

Luego el problema , señores, no es que llevemos cuarenta años hablando; el problema es cómo puede un ser humano que ha escuchado durante años con el corazón seco, sin una lágrima en los ojos, que ve cómo son las cosas y no hace nada, que tiene el corazón partido, vacío, y la mente llena de palabras, teorías y vanidad..., cómo puede hacer ese ser humano que su corazón ame de nuevo. Ésa es la verdadera pregunta.


¿Puede cambiar la humanidad? Pags. 272- 273 Ed. Sirio
PROGRAMA DE LA VID
Este programa es orientativo y podrá ser utilizado libremente, pues pretende ser únicamente un apoyo para el acercamiento al diálogo. Este encuentro está abierto a todo tipo de cambios y aportanciones de los participantes. Seremos unas veinte personas; os animamos a que aporteis vuestras investigaciones personales.


Viernes

Llegada a las 17h al Monasterio de La Vid. Distribución habitaciones.

Reunión general a las 19h antes de cenar, presentacion del grupo y del programa del encuentro.

Cena, descanso y reuniones informales.

Sábado

10 - 11.30h Paseo por las inmediaciones del Monasterio.

11:35h - 13h Charla 1 : ¿Puede cambiar la humanidad? -Lectura texto K
-Propuesta 1: del libro ¿Puede cambiar la humanidad de Ed. Sirio. ¿Porqué no cambiamos?: A la espera de un resultado. Pag. 241 y 242
- Propuesta 2: del libro "El último diario" ¿Cuál es el futuro de la humanidad? 18 marzo 1983
13h -16:30 Comida Descanso

16:30h - 18h Charla 2 : Lecturas inspiradoras: "Compañeros de viaje de Krishnamurti: David Bohm"
- Propuesta 1: ¿Pueden resolverse los problemas personales y terminar la fragmentación? "Más allá del tiempo" Pags. 358 a 383

18h - 20h Paseo charlas informales

20 -22h Cena, descanso, charlas informales

Domingo

10 - 11.30h Paseo

11:35h - 13 Charla 3: Diálogos, silencio.
- Propuesta 1: Aportaciones individuales en círculo.

14-15h Comida y siesta :)

16 - Reunión del grupo y despedida

Propuesta 1: Sobre los encuentros: expectativas, anhelos y realidades. Sorpresas.

Todos los horarios están sujetos a cambios.. :)

NOTA: Varios coches saldrán de Madrid para poder ir juntos. Si alguien quiere aprovechar esa posibilidad puede contactarnos en el email del centro.