Notas sobre el Diálogo del 20/06/2016

¿Cómo resolvemos problemas? Hay problemas "mecánicos " cuya solución está estructurada y se acepta que deben ser resueltos. La herramientas y procedimientos a usar suelen ser preconcebidos (véase un problema legal, ingenieril etc). Parece haber una gran variedad de problemas para los que tanto las herramientas de que disponemos como los procedimientos previos adquiridos no se adaptan satisfactoriamente a encauzar su solución. Es conocido que, a veces, se elude incluso la responsabilidad de su resolución. La cuestión es: ¿qué dedicación o energía se vierte a resolver problemas? ¿Nos volcamos verdaderamente? ¿Si nos volcásemos empezaríamos a ser conscientes no sólo de nuestra energía si no del papel que jugamos en la sociedad y en el mundo? Se hizo hincapié en la energía como un movimiento connatural a mente y cuerpo participando en un circuito de pensamiento, emoción y acción de transformación. ¿Habría transformación externa sin transformación interna? ¿y viceversa? ¿Qué es la transformación interna o interior?

Estas preguntas enlazan con otra cuestión. ¿Se puede dar al mundo una energía de mayor calidad, menos usada por ese circuito energético "embotado", más vinculada a mirar con nuevos ojos y actuar con nuevas manos? ¿Estaría eso exento de un cambio fisiológico del ser humano? De ser así ¿los actos modificarían  nuestra biología? ¿La conciencia de nuestra energía especial y única está ligada a percibir el mundo como una unidad? ¿Sería éste un enfoque poco convencional del ser en el que se forma parte de un todo descubriendo su propia identidad?

A raíz de esto, y en clave negativa, surge la pregunta de por qué no hay conciencia de ser. ¿Podría haber una relación entre la observación del flujo energético y una nueva conciencia de ser? ¿Existe un punto de vista en el que se perciba la acción y se conozca al ser?

El condicionamiento en la investigación de uno mismo:
Tener referencias del a dónde llegar y el cómo llegar.
Identificación entre el pasado y el presente.
Miedos

¿Sería condicionamiento valorar como dañinas u opresoras las presiones externas (sociales, etc)? ¿Hay otra forma de percibir la realidad de esas presiones? ¿Es ese un punto de vista válido para formar movimientos de liberación? ¿A qué aspira un movimiento de liberación? ¿Estar libre de condicionamiento depende de uno mismo? Si no fuera así, ¿qué sucedería si se observasen desde el "centro" esos mecanismos de expresión del condicionamiento? ¿Sería eso la puerta a la no identificación con el pensamiento, con la idea de que el pensamiento no es de uno? ¿Sería pues un papel de un movimiento de liberación el de animar, compartir y comprender ese hecho?

Luis