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LA INVESTIGACIÓN ES LA LLAMA DE LA ATENCIÓN

   “… El descontento general que casi todos, jóvenes o viejos, experimentamos, pronto encuentra una vía de satisfacción y, de esa manera, nuestras mentes se echan a dormir. El descontento se despierta de vez en cuando a causa del sufrimiento, pero la mente vuelve a buscar una solución gratificadora. Se halla atrapada en esta rueda de la insatisfacción y la gratificación, y el constante despertar a través del dolor es parte de nuestro descontento. El descontento es la vía de la investigación, pero no puede haber investigación si la mente está atada a la tradición, a los ideales. La investigación es la llama de la atención. 

   Por descontento entiendo el estado en que la mente comprende ‘lo que es’, lo real e investiga constantemente para descubrir más. Es un movimiento para ir más allá de las limitaciones de lo que es, y si uno encuentra caminos y medios con los cuales sofocar o superar el descontento, entonces aceptará las limitaciones de la actividad egocéntrica y de la sociedad en que vive.

   El descontento es la llama que quema los desechos de la satisfacción, pero la mayoría de nosotros busca disiparla de diversas maneras. Nuestro descontento se convierte entonces en la persecución del ‘más’, en el deseo de una casa más grande, un automóvil mejor, etc., todo lo cual se halla dentro del campo de la envidia, y es la envidia la que sostiene un descontento semejante. Estoy hablando de un descontento en el que no existen la envidia ni la codicia del ‘más’, un descontento que no está alimentado por ningún deseo de satisfacción. Este descontento es un estado puro que existe en cada uno de nosotros, si no se lo apaga a causa de una mala educación, mediante soluciones gratificadoras, la ambición o la persecución de un ideal. Cuando comprendamos la naturaleza del verdadero descontento, veremos que la atención forma parte de esa llama ardiente que consume la pequeñez, y deja a la mente libre de las limitaciones que implican las búsquedas y gratificaciones que la encierran dentro de sí misma.

   Así, la atención surge solamente cuando existe una investigación que no se basa en el progreso propio o en la gratificación. Esta atención debe ser cultivada en el niño desde el comienzo mismo. Ustedes encontrarán que cuando hay amor, que se expresa mediante la humildad, la cortesía, la paciencia, la delicadeza, ya están libres de las barreras que erige la insensibilidad; de ese modo están ayudando a generar este estado de atención en el niño desde una edad muy temprana.

   La atención no es algo que pueda aprenderse, pero ustedes pueden ayudar a despertarla en el estudiante, no creando a su alrededor ese sentido de compulsión que produce una existencia contradictoria en sí misma. Entonces, la atención del niño puede ser enfocada en cualquier momento sobre un tema determinado, y no será la estrecha concentración producida por el impulso compulsivo de adquisición o logro.

   … Surge pues, la cuestión, ¿por qué estamos siempre buscando satisfacción? En todas nuestras relaciones y en cualquier cosa que hagamos siempre está el deseo de quedar satisfechos, de quedar complacidos y de seguir con esa satisfacción. Lo que llamamos descontento sólo surge cuando las cosas no nos complacen, y tal descontento no hace sino engendrar otra serie de reacciones.

   Pues bien, yo pienso que una persona que sea muy seria y vea todo esto, la forma en que los seres humanos han vivido durante miles de años en completa confusión y desdicha, nunca en una acción completa, tiene que descubrir por sí misma si es capaz de desenvolverse con una mente que no esté contaminada por la sociedad; y eso sólo lo puede averiguar cuando esté libre de la sociedad. Hablo de la liberación de la estructura psicológica de la sociedad, que es 1a codicia, la envidia, la ambición y el afán de engreimiento. Cuando se ha comprendido y desechado toda esa estructura psicológica, uno está libre de la sociedad y puede seguir yendo a la oficina, comprando pantalones, etc., pero uno está libre de la estructura psicológica que tanto distorsiona la mente.

   Llega uno pues, a un punto en que descubre por sí mismo que la completa liberación de la estructura psicológica de la sociedad es inacción total, y esa inacción completa es acción total que no crea contradicción y, por tanto, tampoco deterioro.

   … Es la investigación constante, la verdadera insatisfacción, lo que despierta la inteligencia creadora, pero mantener despierto el espíritu de investigación y descontento es extremadamente difícil, y la mayor parte de la gente no quiere que sus hijos tengan esa clase de inteligencia, porque es muy embarazoso vivir con alguien que constantemente está cuestionando los valores aceptados.

   …Sólo estimulando al niño a que cuestione el libro, cualquiera que sea, a que investigue la validez de los valores sociales existentes, de las tradiciones, de las formas de gobierno, de las creencias religiosas, etc., pueden los educadores y los padres de familia tener la esperanza de despertar y mantener la comprensión crítica y la profunda intuición del niño”

    J. Krishnamurti



O SEA, QUE LO PRIMERO QUE TIENE QUE HACER ES DETENERSE, INVESTIGAR, MIRAR, ESCUCHAR

   “… Miren lo que está sucediendo en el mundo, estamos condicionados por la sociedad, por la cultura en la cual vivimos, y la cultura es un producto de la humanidad; no hay nada sagrado, divino, eterno en la cultura. La cultura, la sociedad, los libros, la radio, todo eso que vemos y escuchamos, las múltiples influencias que recibimos, tanto conscientes como inconscientes, nos estimulan a vivir en un pequeño fragmento de este enorme campo de la mente.

   … Pero, como se puede ver, nuestra dificultad es que estamos tan fuertemente condicionados que nunca miramos, nunca preguntamos, nunca cuestionamos, nunca ponemos en duda. Somos todos seguidores, unos conformistas. Y la crisis actual requiere que usted no sea seguidor de nadie. Usted, debido a su confusión, no puede seguir a nadie, pues cuando está confuso y sigue a alguien lo está siguiendo debido a la confusión, no porque posee claridad. Si tiene las cosas claras no seguirá nunca a nadie. Y cuando siga a alguien porque está confuso ocasionará mayor confusión. O sea, que lo primero que tiene que hacer es detenerse, investigar, mirar, escuchar.

   … Así condicionados, somos agresivos. Los sociólogos, los antropólogos y los economistas explican esta agresión. Hay dos teorías: o ha heredado usted del animal este espíritu agresivo, o bien la sociedad que cada ser humano ha contribuido a establecer, le impele, le obliga, le fuerza a ser agresivo. Pero el hecho es más importante que la teoría. No importa si la agresión viene del animal o de la sociedad. Somos agresivos, brutales, no somos capaces de mirar y examinar imparcialmente las sugerencias, el punto de vista o el pensamiento de otro.

   … Desgraciadamente, este país tiene una larga historia en lo que respecta a su supuesta cultura. «Cultura» es una palabra excelente, pero ha sido desprestigiada por los políticos, por la gente que tiene muy poca capacidad de reflexión o muy poco que decir que sea original. Así que han empleado la palabra «cultura» para encubrir su propia falta de inteligencia. Pero para producir una cultura diferente, cultura significa crecer, florecer, no permanecer estancado, y para comprenderla uno tiene que empezar consigo mismo. Porque usted es el resultado de esta cultura, de la cultura de la India con todas sus tradiciones, con todas sus supersticiones, todos sus miedos; la cultura en la que existen la religión, las divisiones sociales y lingüísticas. Usted forma parte de todo eso, usted es eso, usted no es distinto de eso. De modo que en el momento en que se da cuenta y presta su total atención a lo que usted es, entonces verá que ha descartado todo eso instantáneamente. Entonces está por completo libre del pasado. Sólo cuando es consciente de su condicionamiento este se desprende de usted de forma natural, no mediante ningún acto de voluntad, ni por medio de hábito alguno, de ninguna reacción, sino que simplemente se desprende porque usted está prestando atención.

   … Sabiendo lo que es el mundo que ha creado cada uno de nosotros, con toda su fragmentación y su división, con sus brutalidades, trapacerías, engaños, con su violencia, sus guerras y todos los horrores que ocurren, tenemos dos problemas fundamentales. El primero, si es posible volver la espalda a este mundo, o sea, rechazar la cultura, la civilización, todo lo que el hombre ha producido a través de los siglos, y así liberar la mente de ese condicionamiento. Ese es un problema. El segundo es si en el proceso mismo de liberar la mente es posible vivir en este mundo y, sin embargo, no pertenecer a él, no estar involucrado en él.

   … Ahora bien, ¿puede la mente, nuestra mente, liberarse de esta cultura? Y, ¿qué quiere decir liberarse de la cultura? ¿Es una cuestión de análisis? ¿Es una cuestión de tiempo? ¿Es cuestión de conclusiones más racionales y lógicas del pensamiento? ¿O es un no-movimiento del pensar? Por favor, penetren un poquito en esto junto con quien les habla. Puede que sea algo difícil, puede que no estén habituados a esta clase de pensar, puede que no hayan pensado en ello para nada. Así que, por favor, tengan un poco de paciencia y compartamos juntos este interrogante extraordinario. El condicionamiento de la mente, que ha tenido su origen en el tiempo, en la experiencia y el conocimiento, ¿puede ser disuelto por el análisis? Ese es un punto.

  … Como pueden ver, la investigación del conocimiento de sí mismo es un movimiento hacia el exterior, que luego se vuelve hacia el interior; primero miramos a las estrellas y luego miramos dentro de nosotros mismos. Del mismo modo, buscamos la realidad, Dios, la seguridad y la felicidad en el mundo objetivo, y cuando no se encuentra ahí nos volvemos hacia el interior. Esta búsqueda del Dios interno, del yo superior o lo que sea, cesa por completo mediante el conocimiento de uno mismo, y luego la mente se vuelve muy tranquila, no por medio de la disciplina, sino simplemente a través del entendimiento, de la observación, de la conciencia no selectiva de sí misma en todo momento. No diga: «tengo que estar atento en todo momento», porque esa es otra manifestación de nuestra idiotez cuando queremos llegar a alguna parte, cuando queremos alcanzar un determinado estado. Lo que importa es darse cuenta de uno mismo y seguir dándose cuenta sin acumular, porque en el momento en que se acumula, se juzga desde ese centro. La autognosis no es un proceso de acumulación, es un proceso de descubrimiento, de instante en instante, en la relación.

    … Si vemos que un problema no puede ser resuelto desde el pasado, que en ninguna circunstancia puede uno responder plenamente, totalmente, a este reto inmenso en términos del pasado; si vemos esto, la acción que emerge es completamente nueva. ¿Han comprendido? ¿Alcanzan a ver esa respuesta? ¿O sólo la ven intelectualmente, vale decir verbalmente? Si la ven verbalmente la están viendo de una manera fragmentaria y, por lo tanto, no es una respuesta total. Pero si realmente ven el peligro del propio condicionamiento, de la cultura en que fueron educados, hay una acción inmediata de la libertad.”

    J. Krishnamurti

    

LA VIDA ES INTERRELACIÓN. LA VIDA ES COOPERACIÓN

   “… Solamente el hombre que es libre es el que puede cooperar, y es el hombre libre el que dice no cooperaré. La cooperación, como generalmente se entiende, implica cooperar en torno de una persona, de una idea, o de una utopía alrededor de la autoridad de una persona o la autoridad de una idea, como la del Estado. Si lo observáis, esa clase de cooperación no es en absoluto cooperación, es un beneficio mutuo, y cuando cambia la autoridad cambiáis con el fin de derivar de ello vuestro beneficio, por lo cual es una forma compulsiva de ajuste. Hablamos de una cooperación que es enteramente distinta porque el hombre debe cooperar. No podemos vivir sin cooperación. La vida es interrelación, la vida es cooperación. No es posible que vos y yo podamos existir sin cooperación. Pero, para cooperar debe haber libertad. Vos debéis ser libre y yo debo ser libre para cooperar. Libertad no quiere decir hacer lo que a uno le place, ser despiadado y todo el resto de la reacción estúpida conectada con esa palabra. Solamente el hombre que es libre para amar, que no abriga celos ni odio, es el que no quiere nada para sí mismo, para su familia, para su raza, su grupo. Sólo el hombre que es libre y conoce la significación plena del amor y la belleza, es el que puede cooperar.

   Así, lo que es necesario es comprender esta libertad. El pensamiento no trae como resultado esta libertad, nunca es libre el pensamiento. El pensamiento es simplemente una reacción al conocimiento acumulado como memoria, como experiencia; por tanto, nunca puede libertar al hombre. No obstante, todo lo que hacemos, cada acción, cada motivo, cada apremio, está basado en el pensamiento. Así que uno tiene que ver por sí mismo la significación del pensamiento, dónde es necesario y cuándo es veneno.

   La mutación puede efectuarse únicamente cuando la mente está totalmente vacía de todo pensamiento. Es como la matriz; una criatura se concibe en la matriz porque está vacía, y de ello surge un nuevo nacimiento. Del mismo modo, la mente debe estar vacía; solamente en lo vacío es donde una cosa nueva puede efectuarse, una cosa totalmente nueva, no algo que ha continuado durante milenios.

   De modo que el asunto, entonces, es cómo vaciar la mente. No el sistema. Cuando uso la palabra ‘cómo’, no es ‘haced estas cosas y vaciaréis la mente’. No hay sistema, ninguna fórmula. Tenéis que ver la verdad de eso, que la mutación es absolutamente necesaria para la salvación del hombre, para vos y para mí, para nuestra salvación, para nuestra libertad, para estar por completo libres del dolor de la agonía de la vida.

   Debéis tener una mutación, una mente que sea por completo diferente, que no sea el producto del ambiente, de la sociedad, de la reacción, del conocimiento, de la experiencia; todo ello no produce inocencia, no trae libertad, no da ese amplio sentido de espacio en la mente. Solamente en ese espacio es donde el movimiento de la mutación tiene lugar, y solo esa mutación es lo que puede salvar al hombre, porque esa mutación es la que trae como consecuencia lo individual.

   … Es importante saber lo que es la cooperación y cuándo cooperar, o cuándo no hacerlo. Para conocer el estado de la mente que no quiere cooperar, tiene uno que aprender también lo que significa cooperar, ambas cosas son importantes. Seguramente la mayor parte de nosotros cooperamos cuando tenemos un interés personal, cuando vemos provecho, placer o ganancia en hacerlo. Entonces sí cooperamos generalmente, ponemos en ello nuestro corazón y nuestro entendimiento. Nos entregamos a un compromiso, a algo en que creemos; con esa autoridad, con ese ideal cooperamos en efecto. Pero también es muy importante aprender cuándo no cooperar. Muchos no estamos dispuestos a averiguar lo que es no cooperar, cuándo estamos en actitud de cooperar. Ambas cosas van juntas realmente.

   Es importante saber que, si cooperamos con una idea, con una persona, si adoptamos una actitud hacia aquello con que cooperamos, entonces cesa la cooperación. Cuando termina el interés por esa idea, por esa autoridad, rompemos con ella, y entonces tratamos de cooperar con otra idea o autoridad. Todo eso, seguramente, se basa en el propio interés, y cuando esa cooperación que es interés propio ya no trae ganancia, beneficio o placer, entonces dejamos de cooperar.

   Saber cuándo no cooperar es tan importante como saber cuándo hacerlo. La cooperación tiene realmente que surgir de una dimensión del todo distinta.

   … Cuando usted dice que quiere aprender en una comunidad, en una escuela como esta, existe un problema. Están las personas de mayor edad y la generación más joven, el maestro y los estudiantes, y otros que vienen aquí; debe haber un modo de vivir felizmente, inteligentemente, activamente, con muchísima energía. Uno debe tener este sentimiento, de otro modo todos tiraremos en diferentes direcciones. De manera que deseo aprender, y lo primero que haré al aprender será investigar a fin de descubrir si realmente quiero cooperar, si realmente tengo ese sentimiento. ¿Lo tiene usted? Si no es así averigüe por qué no lo tiene. Esta cualidad extraordinaria, este sentimiento de cooperación, de construir juntos, de hacer las cosas juntos, esto es lo que ha edificado este mundo".

    J. Krishnamurti