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CADA UNO DE USTEDES, COMO INDIVIDUO, TIENE QUE DESCUBRIR POR SÍ MISMO LA VERDAD


   
“… Del mismo modo, tomemos la palabra ‘cooperación’. El Estado quiere que ustedes cooperen con él. Si cooperan con algo sin comprenderlo están meramente imitando, copiando. Pero si comprenden, si descubren la verdad de algo, entonces al cooperar están viviendo, moviéndose con ello y ello forma parte de ustedes. Es entonces muy necesario percatarnos de las palabras, de los símbolos e imágenes que mutilan nuestro pensar. Percatarnos de eso y descubrir si podemos ir más allá es esencial, si hemos de vivir creativamente sin desintegrarnos.

   ¿Saben?, permitimos que la palabra ‘deber’ nos mate. La idea de que tienen un deber hacia sus padres, hacia sus relaciones, hacia el país, los sacrifica. Hace que salgan y vayan a pelear, a matar y a ser muertos o lisiados. El político, el líder dice que es necesario destruir a otros para proteger la comunidad, el país, la ideología o el estilo de vida; así el matar se vuelve una parte de nuestro deber y pronto nos vemos envueltos en el espíritu militar. El espíritu militar les vuelve obedientes, hace que sean físicamente muy disciplinados; pero en lo interno sus mentes son destruidas poco a poco porque están imitando, siguiendo, copiando. Se convierten en una herramienta de los mayores, del político, en un instrumento de la propaganda. Llegan a aceptar la matanza para proteger a su país como algo inevitable porque alguien dice que es necesaria. Pero sin importar quién lo diga, ¿no deberían examinarlo muy claramente por sí mismos?

   Matar es, obviamente, la más destructiva y corrupta de las acciones en la vida, especialmente matar a otro ser humano, porque cuando uno mata está lleno de odio, por mucho que pueda racionalizarlo, y crea también antagonismo en los demás. Podemos matar con una palabra igual que con una acción, y matar a otros seres humanos jamás ha resuelto ninguno de nuestros problemas. La guerra jamás ha curado ninguna de nuestras enfermedades económicas o sociales, ni ha dado origen a una comprensión mutua en las relaciones humanas; no obstante, todo el mundo está preparándose perpetuamente para la guerra. Son muchas las razones que se exponen para explicar por qué es necesario matar gente, y también hay muchas razones para no matar. Pero no se dejen arrastrar por ningún razonamiento, porque hoy pueden tener una buena razón para no matar, y mañana podrán tener una razón mucho más fuerte para matar.

   Primero vean la verdad de ello, perciban lo esencial que es no matar. Sin tener en cuenta lo que puedan haber dicho otros, desde la más alta a la más baja de las autoridades, descubran por sí mismos la verdad de la cuestión; y cuando estén internamente claros al respecto, entonces podrán analizar los detalles. Pero no empiecen razonando, porque cada razón puede ser enfrentada por una razón contraria y quedan atrapados en la red de los razonamientos. Lo importante es que vean directamente por sí mismos cuál es la verdad, y entonces pueden empezar a usar la razón. Cuando perciben por sí mismos lo verdadero, cuando saben que matar a otro no es amor, cuando internamente sienten la verdad de que no debe haber antagonismo en la relación con otro, ninguna cantidad de razonamientos puede destruir esa verdad. Entonces no hay político, ni sacerdote, ni padre que puedan sacrificarles por una idea o por la propia seguridad de ellos.

   Los viejos siempre han sacrificado a los jóvenes. Cuando ustedes sean mayores, ¿sacrificarán a su vez a los jóvenes? ¿No quieren poner fin a este sacrificio? Porque esta es la más destructiva forma de vivir, es uno de los mayores factores de deterioro humano. Para terminar con ello, cada uno de ustedes, como individuo, tiene que descubrir por sí mismo la verdad. Sin pertenecer a ninguna organización, tienen que descubrir la verdad que hay en no matar, en sentir amor, en no tener antagonismo. Entonces, ninguna cantidad de palabras, de agudos razonamientos, podrán persuadirles para que maten o sacrifiquen a otro ser humano.

   … ¿Entiende usted que la gente necesita ser guiada? Yo digo que la gente no necesita guía, necesita despertar. Si usted es guiado hacia ciertas acciones virtuosas, esas acciones dejan de ser virtuosas, son meramente imitativas, obligadas. Pero si usted mismo cuestiona si está continuamente alerta y descubre los valores genuinos, y eso sólo usted mismo puede hacerlo y nadie más, entonces toda la cuestión del seguir, del ser guiado, pierde su significación. La sabiduría no es una cosa que adviene por medio de la guía, del seguimiento, de la lectura de libros. Uno no puede aprender sabiduría de segunda mano, si bien esto es lo que ustedes tratan de hacer. Dicen: ‘Guíeme, ayúdeme, libéreme’. Pero yo digo que se cuiden del hombre que los ayuda, que los libera.

   … El amor solo puede surgir cuando la mente no interviene. Es solo cuando sabemos amarnos los unos a los otros, cuando puede haber cooperación, cuando puede funcionar la inteligencia, cuando puede haber acuerdo sobre cualquier cuestión. Solo entonces resulta posible descubrir qué es Dios, qué es la Verdad.”

        J. Krishnamurti


CUANDO VE ALGO VERDADERO, ESA MISMA PERCEPCIÓN ES ACCIÓN

   “… No es posible producir la sabiduría, la sabiduría es algo natural, espontáneo, libre. No es una mercancía que se pueda comprar a un gurú o a un maestro con la disciplina como precio. La sabiduría no tiene nada que ver con el conocimiento.

   … La observación implica que no haya acumulación de conocimientos, aun cuando el conocimiento sea evidentemente necesario en cierto nivel: El conocimiento de un médico, de un científico, el de la historia de todas las cosas que han sido. Después de todo eso es el conocimiento, información sobre las cosas que han sido. No hay conocimiento del mañana, solo conjeturas sobre lo que puede ocurrir mañana basadas en vuestro conocimiento de lo que ha sido. Una mente que observa con conocimiento es incapaz de seguir velozmente la corriente del pensamiento. Es sólo observando sin la pantalla del conocimiento que comenzáis a ver toda la estructura de vuestro propio pensar. Y mientras observáis, cosa que no es condenar ni aceptar, sino sólo estar atento, hallaréis que el pensamiento termina. Observar ocasionalmente un pensamiento no conduce a ninguna parte. Pero si observáis el proceso del pensar sin convertiros en un observador separado de lo observado, si veis todo el movimiento del pensamiento sin aceptarlo ni condenarlo, entonces esa misma observación pone fin inmediatamente al pensamiento, y por lo tanto la mente es compasiva, se halla en estado de constante mutación.

   … La acción no está separada de la percepción. Cuando ve algo verdadero, esa misma percepción es acción. No se trata de percibir o comprender y luego actuar, eso es tener un concepto intelectual y posteriormente actuar en base a ese concepto. Ver es actuar. Ver que el mundo está fragmentado por el tribalismo: El inglés, el alemán, el suizo, el hindú, el budista; todo son tribus. Veréis el hecho de que somos tribus glorificadas como naciones, y ese tribalismo hace estragos y genera guerras en todo el mundo. Cada tribu piensa en su propia cultura como opuesta a otra cultura, pero la raíz es el tribalismo y no la cultura. Observar ese hecho es la acción que libera el cerebro de la condición del tribalismo. Se trata de ver realmente el hecho de que el tribalismo glorificado como nación es una de las causas de la guerra; verlo de verdad y no teórica o ideológicamente. Eso es un hecho. Existen otras causas de la guerra: La economía, etc., pero una de las causas es el tribalismo. Cuando uno se da cuenta, cuando lo percibe y ve que eso no puede traer la paz, esa misma percepción libera el cerebro de su condicionamiento tribal.

   … En tanto tenga uno renuencia a ser nada, que es lo que ocurre con ustedes, debe inevitablemente engendrar dolor y antagonismo. La buena disposición a ser nada no es una cuestión de renunciamiento, de esfuerzo interno o externo, sino de ver la verdad de ‘lo que es’. El hecho de ver la verdad de lo que es nos libera del miedo a la inseguridad, del miedo que engendra apego y nos lleva a la ilusión del desapego, de la renunciación. El amor a ‘lo que es’, es el principio de la sabiduría. Sólo el amor comparte, sólo en el amor hay comunión, pero el renunciamiento y el autosacrificio son los caminos del aislamiento y de la ilusión.

   … Vamos a ver qué entendemos por condicionamiento. ¿Cuándo nos damos cuenta de que estamos condicionados? ¿Alguna vez nos damos cuenta? ¿Se da cuenta de que está condicionado o tan sólo se da cuenta del conflicto, de la lucha en los diferentes niveles de su ser? De hecho, no podemos darnos cuenta de nuestro condicionamiento; sólo es posible darse cuenta del conflicto, del dolor y del placer.

   … No lo traduzcan rápidamente en términos de lo que ahora creen o no creen, porque todo eso forma parte del ‘yo’; y el pensamiento, que es la reacción del ‘yo’, no puede actuar sobre el ‘yo’ sin agrandarlo, ¿entienden? Sin embargo, eso es lo que hacemos todo el tiempo; si perciben la verdad de que el pensamiento no puede eliminar ese condicionamiento, porque todo pensamiento, análisis, verificación e introspección son una simple reacción al estado actual de uno, entonces sólo observarán el condicionamiento. En la observación no hay elección, porque si hay elección, de nuevo se introduce el pensamiento. Es decir, darse cuenta del condicionamiento significa que no hay elección, condena, justificación ni comparación, sino tan solo observación. Si observan de ese modo la mente se libera del condicionamiento. Con el simple hecho de darse cuenta de todo el proceso del condicionamiento, verán que surge algo completamente nuevo, algo que no se identifica ni se opone al ‘yo’; ese algo libera, termina con todo el condicionamiento. Por eso les sugiero que lo experimenten hasta que volvamos a reunirnos, que observen de esa manera, que se den cuenta.

   … Cuando ves lo que eres no hay aburrimiento. El aburrimiento surge solo cuando uno rechaza lo que ve y desea ser alguna otra cosa. De igual manera, cuando puedes mirarte internamente y ver exactamente lo que eres, el verlo no es aburrido. Es extraordinariamente interesante porque cuanto más ves, más hay para ver. Más puedes avanzar, entonces, en profundidad y anchura, y eso es algo que no termina nunca. En ello no existe el aburrimiento. Si puedes hacerlo, entonces amas lo que haces, y cuando uno ama lo que hace el tiempo no existe. Cuando plantas árboles y lo haces con amor porque te gusta hacerlo, los riegas, los cuidas, los proteges. Cuando sepas qué es lo que realmente te gusta hacer en la vida, verás que los días son demasiado cortos.

   … La mente puede inquirir si hay en la vida permanencia psicológica, puede tratar de descubrir si de algún modo es posible tal estado. ¿O no puede ser que descubra que la vida es un constante movimiento, un estado en que siempre está ocurriendo lo nuevo? Pero la mente no puede ver lo nuevo porque constantemente está viviendo en el pasado. El pasado, que es el sistema. Cuando usted dice: ‘soy cristiano’ o ‘soy hindú’, el que habla es el pasado y usted no puede ver nada nuevo. Y la vida puede ser algo extraordinario en su movimiento mismo, precisamente ese movimiento que es lo nuevo y que nosotros rechazamos. Este movimiento es la libertad.”

        J. Krishnamurti





  
        

EL DESEO DE SEGURIDAD CREA DIVISIONES Y AUMENTA EL ANTAGONISMO

   “… Con el anhelo de seguridad aquí o en el más allá, creamos instituciones e ideologías que garanticen esa seguridad; pero mientras más luchemos por la seguridad, menos la tendremos. El deseo de seguridad crea divisiones y aumenta el antagonismo. Si nosotros sentimos y entendemos la verdad de esto, no sólo verbal o intelectualmente, sino con todo nuestro ser, entonces comenzaremos a cambiar fundamentalmente nuestras relaciones con nuestros semejantes en el mundo inmediato que nos rodea; y sólo entonces existe la posibilidad de alcanzar unidad y fraternidad.

   … Mientras usted sea neozelandés y yo hindú, es absurdo hablar de unidad del género humano. ¿Cómo vamos a unirnos como seres humanos, si usted en su país y yo en el mío, conservamos nuestros prejuicios religiosos y formas económicas? ¿Cómo puede haber fraternidad mientras el patriotismo separa al hombre del hombre, y millones de seres están restringidos por condiciones económicas deprimentes, en tanto que otros gozan de la abundancia? ¿Cómo puede haber unidad entre los hombres cuando las creencias nos dividen, cuando hay dominio de un grupo por otro, cuando los ricos son poderosos y los pobres tratan de alcanzar ese mismo poder, cuando hay mala distribución de las tierras, cuando unos pocos están bien nutridos mientras las multitudes se mueren de hambre?

    … Una de nuestras dificultades es que nosotros no tratamos estos asuntos con sinceridad, porque no queremos que se nos perturbe. Preferimos alterar las cosas solamente en forma ventajosa para nosotros; y es por eso que no sentimos profunda preocupación con nuestra propia vaciedad y crueldad.

   Esta cuestión de la creencia y el conocimiento es en realidad un problema muy interesante. ¡Cuán extraordinario es el papel que ella desempeña en nuestra vida! ¡Cuántas creencias tenemos! Ciertamente, cuanto más inteligente, cuanto más culta, cuanto más espiritual -si es que puedo emplear esa palabra-, una persona es, menor es su capacidad de comprender. Los salvajes tienen innumerables supersticiones, aun en el mundo moderno. Los más reflexivos, los más despiertos, los más alertas, son tal vez los menos creyentes. Eso es porque la creencia ata, la creencia aísla; y eso lo vemos a través del mundo, del mundo económico y político, y también en el mundo llamado espiritual. Vosotros creéis que hay Dios, y tal vez yo creo que no hay Dios; o vosotros creéis en el completo control de toda cosa y de todo individuo por el Estado, y yo creo en la empresa privada y todo lo demás; vosotros creéis que sólo hay un Salvador, y que por su intermedio podéis lograr vuestro fin, y yo no lo creo. De suerte que vosotros con vuestra creencia y yo con la mía, nos estamos imponiendo. Y sin embargo ambos hablamos de amor, de paz, de la unidad del género humano, de una sola vida, lo cual nada significa, absolutamente; porque de hecho la creencia misma es un proceso de aislamiento. Vosotros sois brahmanes y yo un ‘no brahmán’; vosotros sois cristianos, yo musulmán, y así sucesivamente. Pero habláis de fraternidad y yo también hablo de la misma fraternidad, amor y paz. En la realidad de los hechos, estamos separados y nos dividimos. Un hombre que quisiera la paz y deseara crear un mundo nuevo, un mundo feliz, no puede ciertamente aislarse mediante forma alguna de creencia. ¿Está claro? Puede que ello sea verbal, pero si veis su significado, su validez y su verdad, ello empezará a actuar.

   … El espíritu patriótico, la conciencia de nacionalismo de clase y de raza son cosas de la personalidad, y por lo tanto separativas. Después de todo, ¿qué es una nación sino un grupo de individuos que viven juntos por razones económicas y de protección? La idea de ‘mi país’, con sus fronteras y sus barreras arancelarias, surge del miedo y de la codiciosa defensa de sí mismo, haciendo imposible la fraternidad y la unidad del género humano.”

        J. Krishnamurti