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¿Por qué no aceptamos lo que es?

Tras oír hasta el aburrimiento neuronal lo de que ¿se puede observar sin el observador?... mi pequeño y humeante cerebro me devolvió una cuestión... y me dijo..: Oye cretino, como puedes pensar sin tu masa encefálica, ver sin tus ojos o agarrar algo sin manos.

Estas sesudas divagaciones más propias del humor corrosivo de los niños, me vienen al pelo para imaginarme una charla amistosa con Krishnamurti, y poner los puntos sobre las íes de divagaciones filosóficas que he oído en Gran Vía.

Sé que mi ironía puede rozar la falta de consideración a quien piensa de forma diferente a la mía... y pido sinceras disculpas. Ojalá mi acto de contrición resuene en algún corazón. Pero es que hablar con propiedad, mimando el léxico, me parece una forma de cortesía propia de todo intento de diálogo.

Dicho esto, mi mente está sinceramente agradecida del experimento afectivo de Diálogos en los lunes.

Aunque no siempre me reconforte escuchar lo oído, si me lo tomo como algo personal, reconozco que oír en templado silencio, es una buena experiencia. Cuando mis palabras hayan podido interpretarse como una forma de vanagloria intelectual, querría percibir del oyente mi más sincero deseo de jugar con los pensamientos, de forma lúdica e infantil. Al hablar desde la experiencia, solo trato de ser, sin más aspiraciones.

Abrazos de toda índole.

El ignorante sensato

Hoy me he decido a comentar algo sobre mi experiencia en Segovia y me alegro. Quizás quiere decir que algo interesante, por lo menos para mí, puedo expresar.

Si tuviera que reducir toda la enseñanza de K. en este momento, diría que, se trata de eliminar de nuestra mente, en lo psicológico, todo lo acumulado, ya que nos impide ver “la verdad”. No sé si está bien expresado o no, yo me entiendo y de alguna forma lo comprendo, incluso creo tener alguna pequeña experiencia de que es posible.

Como el año anterior ya desde que salí de Zaragoza la emoción del encuentro, motivó que mi estado interior, se orientara hacia una posición receptiva… También compartida en la reunión de bienvenida, en que son comunes las expresiones de no tener expectativas y estar abiertos a aceptar lo que en cada instante vaya llegando... Diría que es un comienzo perfecto.

Solo que me he dado cuenta de algo… “creo que justo a partir del momento en que digo: voy a vivir el presente sin expectativas, entonces comienzo a crearme la expectativa de que algo revelador sucederá en algún instante de las convivencias: O con las palabras de K., en las reuniones, o quizás escuchar a quien exprese algo que me sorprenda… No se… siempre pienso que algo estupendo puede suceder en el futuro, que me lleve a experimentar el instante mismo que acabo de abandonar, por lo tanto ese instante no suele llegar y ahora creo entender por qué... No tengo muy claro si es algo personal o subjetivo y quizás no interese al grupo, pero me arriesgo, ya que yo también soy grupo.

Me sorprendí en varias ocasiones… Tuve mucha suerte, porque la primera fue nada más llegar… Me encontré con una situación que por confusión o porque tenía que ser, no me agradó nada, durante un par de horas la intenté aceptar y no podía, me resignaba y me hacía sentir mal… Incluso se me pasó por la cabeza ir a dormir a un hotel y en aquel momento di por hecho que las convivencias me desbordarían, incluso valoré si era una prueba, y no me sentí capaz de superarla. Por lo que al no encontrar una respuesta llegué a un momento de convencimiento, en el que me dije “acepto que no acepto la situación” y al momento comencé a compartir lo que me estaba pasando, me expresé y sorprendentemente al dejarla en manos de otros, la situación se resolvió de una forma que me emocionó y aún sucede cuando la recuerdo.

La segunda se entrelazó con la primera y la presenciamos la mayoría. Fueron esos momentos apasionados de discrepancia, que se manifestaron en esa primera reunión y “que cito con mucho respeto…” A mí me cogió con la satisfacción de haberse resuelto la primera y por lo tanto, desde un principio interpreté que alguien se estaba expresando apasionadamente deseando transmitir lo que para él era importante, aunque no coincidiera con la opinión de la mayoría…” Y como siempre suele suceder, a mí el primero, cuando crees en algo lo defiendes, sin ser capaz de ceder y mucho menos escuchar serenamente.

Creo que ese momento fue especial, pues de alguna forma tuve ocasión de conocerme a mí mismo… Y reflexionar sobre lo que me ocurre siempre que alguien expresa algo diferente a como pienso y no digamos si no me agrada… Me pongo en situación defensiva y ataco por creer que él es culpable de mi resentimiento… Ahora creo reconocer, por lo menos un poco, que tiendo a esconder lo que no me agrada de mí mismo y no ver esa película, a veces dramática, que yo mismo he creado, fotograma a fotograma, seguramente desde la inocencia, en algún momento de mi pasado, que seguramente pudo comenzar con un miedo inconsciente, el cual mantiene aún viva, mi película en cartelera. Solo que como ya me aburre o no me agrada, trato de borrarla o regalarla y así poderla juzgar y criticar abiertamente proyectada en otro, como si ya no fuera la mía.

Hoy quiero agradecer con sinceridad toda esa pasión de alguien por defender lo que creía y admiro el valor de hacerlo al mantener su opinión ante la mayoría… Al final para mí, lo menos importante es tener o no razón… que más da, yo siempre digo ante ocasiones similares que o los dos la tienen o ninguno, o que solo son guiones a medias y entre ambos se configura el verdadero…

No estoy seguro de llegar a transmitir lo que pienso, seguramente será muy subjetivo… Pero hoy miraba el encuentro que se hace en la Vid de Burgos, con la intención de poder asistir y en el de hace dos o tres años, al leer las opiniones, se expresaba que el primer día había surgido un conflicto bastante significativo… Y he llegado a la conclusión que no tiene nada de casual y que si estamos en un grupo a través del cual tenemos la inquietud de llegar a conocernos o descubrir algo nuevo sobre nosotros… estas circunstancias, son a las que uno debería prestar más atención, porque pienso, que en estos encuentros lo tenemos todo a favor, el lugar, la amistad, las relaciones y otras circunstancias favorables y maravillosas… Y que al expresarnos sin condicionamientos, tal como somos y sin reprimir, ni juzgar… Podemos a través de la fuerza del grupo verlas y resolverlas correctamente, ya que, son las que nos muestran lo que realmente somos, o lo que pensamos que somos… Y si pudiéramos en este lugar sorprendernos, luego en la vida diaria, donde suele ser más complicado… ponerlo en práctica en base a esa experiencia… bajo mi punto de vista éste, es un paso esencial al que K. y otros reducen su enseñanza. Aunque seguro que existen otras muchas formas de verlo, claro.

Por último decir que cuanto estoy expresando, lo intento hacer con honestidad, cariño y la comprensión que me es posible y aunque aquí, solo comparto un par de escenas, digamos las de más enredo, son las que me permitieron descubrirme como actor en la maravillosa película que tuve ocasión de experimentar junto a vosotros, con los que compartí otras escenas más emotivas y bellas durante todo el encuentro, incluso con la complicidad del cielo que nos regaló esta bella imagen que comparto, en el viaje de vuelta a casa.

Gracias a todos.

Miguel Bermejo

Notas sobre el Diálogo del 20/06/2016

¿Cómo resolvemos problemas? Hay problemas "mecánicos " cuya solución está estructurada y se acepta que deben ser resueltos. La herramientas y procedimientos a usar suelen ser preconcebidos (véase un problema legal, ingenieril etc). Parece haber una gran variedad de problemas para los que tanto las herramientas de que disponemos como los procedimientos previos adquiridos no se adaptan satisfactoriamente a encauzar su solución. Es conocido que, a veces, se elude incluso la responsabilidad de su resolución. La cuestión es: ¿qué dedicación o energía se vierte a resolver problemas? ¿Nos volcamos verdaderamente? ¿Si nos volcásemos empezaríamos a ser conscientes no sólo de nuestra energía si no del papel que jugamos en la sociedad y en el mundo? Se hizo hincapié en la energía como un movimiento connatural a mente y cuerpo participando en un circuito de pensamiento, emoción y acción de transformación. ¿Habría transformación externa sin transformación interna? ¿y viceversa? ¿Qué es la transformación interna o interior?

Estas preguntas enlazan con otra cuestión. ¿Se puede dar al mundo una energía de mayor calidad, menos usada por ese circuito energético "embotado", más vinculada a mirar con nuevos ojos y actuar con nuevas manos? ¿Estaría eso exento de un cambio fisiológico del ser humano? De ser así ¿los actos modificarían  nuestra biología? ¿La conciencia de nuestra energía especial y única está ligada a percibir el mundo como una unidad? ¿Sería éste un enfoque poco convencional del ser en el que se forma parte de un todo descubriendo su propia identidad?

A raíz de esto, y en clave negativa, surge la pregunta de por qué no hay conciencia de ser. ¿Podría haber una relación entre la observación del flujo energético y una nueva conciencia de ser? ¿Existe un punto de vista en el que se perciba la acción y se conozca al ser?

El condicionamiento en la investigación de uno mismo:
Tener referencias del a dónde llegar y el cómo llegar.
Identificación entre el pasado y el presente.
Miedos

¿Sería condicionamiento valorar como dañinas u opresoras las presiones externas (sociales, etc)? ¿Hay otra forma de percibir la realidad de esas presiones? ¿Es ese un punto de vista válido para formar movimientos de liberación? ¿A qué aspira un movimiento de liberación? ¿Estar libre de condicionamiento depende de uno mismo? Si no fuera así, ¿qué sucedería si se observasen desde el "centro" esos mecanismos de expresión del condicionamiento? ¿Sería eso la puerta a la no identificación con el pensamiento, con la idea de que el pensamiento no es de uno? ¿Sería pues un papel de un movimiento de liberación el de animar, compartir y comprender ese hecho?

Luis