Translate

O SEA, QUE LO PRIMERO QUE TIENE QUE HACER ES DETENERSE, INVESTIGAR, MIRAR, ESCUCHAR

   “… Miren lo que está sucediendo en el mundo, estamos condicionados por la sociedad, por la cultura en la cual vivimos, y la cultura es un producto de la humanidad; no hay nada sagrado, divino, eterno en la cultura. La cultura, la sociedad, los libros, la radio, todo eso que vemos y escuchamos, las múltiples influencias que recibimos, tanto conscientes como inconscientes, nos estimulan a vivir en un pequeño fragmento de este enorme campo de la mente.

   … Pero, como se puede ver, nuestra dificultad es que estamos tan fuertemente condicionados que nunca miramos, nunca preguntamos, nunca cuestionamos, nunca ponemos en duda. Somos todos seguidores, unos conformistas. Y la crisis actual requiere que usted no sea seguidor de nadie. Usted, debido a su confusión, no puede seguir a nadie, pues cuando está confuso y sigue a alguien lo está siguiendo debido a la confusión, no porque posee claridad. Si tiene las cosas claras no seguirá nunca a nadie. Y cuando siga a alguien porque está confuso ocasionará mayor confusión. O sea, que lo primero que tiene que hacer es detenerse, investigar, mirar, escuchar.

   … Así condicionados, somos agresivos. Los sociólogos, los antropólogos y los economistas explican esta agresión. Hay dos teorías: o ha heredado usted del animal este espíritu agresivo, o bien la sociedad que cada ser humano ha contribuido a establecer, le impele, le obliga, le fuerza a ser agresivo. Pero el hecho es más importante que la teoría. No importa si la agresión viene del animal o de la sociedad. Somos agresivos, brutales, no somos capaces de mirar y examinar imparcialmente las sugerencias, el punto de vista o el pensamiento de otro.

   … Desgraciadamente, este país tiene una larga historia en lo que respecta a su supuesta cultura. «Cultura» es una palabra excelente, pero ha sido desprestigiada por los políticos, por la gente que tiene muy poca capacidad de reflexión o muy poco que decir que sea original. Así que han empleado la palabra «cultura» para encubrir su propia falta de inteligencia. Pero para producir una cultura diferente, cultura significa crecer, florecer, no permanecer estancado, y para comprenderla uno tiene que empezar consigo mismo. Porque usted es el resultado de esta cultura, de la cultura de la India con todas sus tradiciones, con todas sus supersticiones, todos sus miedos; la cultura en la que existen la religión, las divisiones sociales y lingüísticas. Usted forma parte de todo eso, usted es eso, usted no es distinto de eso. De modo que en el momento en que se da cuenta y presta su total atención a lo que usted es, entonces verá que ha descartado todo eso instantáneamente. Entonces está por completo libre del pasado. Sólo cuando es consciente de su condicionamiento este se desprende de usted de forma natural, no mediante ningún acto de voluntad, ni por medio de hábito alguno, de ninguna reacción, sino que simplemente se desprende porque usted está prestando atención.

   … Sabiendo lo que es el mundo que ha creado cada uno de nosotros, con toda su fragmentación y su división, con sus brutalidades, trapacerías, engaños, con su violencia, sus guerras y todos los horrores que ocurren, tenemos dos problemas fundamentales. El primero, si es posible volver la espalda a este mundo, o sea, rechazar la cultura, la civilización, todo lo que el hombre ha producido a través de los siglos, y así liberar la mente de ese condicionamiento. Ese es un problema. El segundo es si en el proceso mismo de liberar la mente es posible vivir en este mundo y, sin embargo, no pertenecer a él, no estar involucrado en él.

   … Ahora bien, ¿puede la mente, nuestra mente, liberarse de esta cultura? Y, ¿qué quiere decir liberarse de la cultura? ¿Es una cuestión de análisis? ¿Es una cuestión de tiempo? ¿Es cuestión de conclusiones más racionales y lógicas del pensamiento? ¿O es un no-movimiento del pensar? Por favor, penetren un poquito en esto junto con quien les habla. Puede que sea algo difícil, puede que no estén habituados a esta clase de pensar, puede que no hayan pensado en ello para nada. Así que, por favor, tengan un poco de paciencia y compartamos juntos este interrogante extraordinario. El condicionamiento de la mente, que ha tenido su origen en el tiempo, en la experiencia y el conocimiento, ¿puede ser disuelto por el análisis? Ese es un punto.

  … Como pueden ver, la investigación del conocimiento de sí mismo es un movimiento hacia el exterior, que luego se vuelve hacia el interior; primero miramos a las estrellas y luego miramos dentro de nosotros mismos. Del mismo modo, buscamos la realidad, Dios, la seguridad y la felicidad en el mundo objetivo, y cuando no se encuentra ahí nos volvemos hacia el interior. Esta búsqueda del Dios interno, del yo superior o lo que sea, cesa por completo mediante el conocimiento de uno mismo, y luego la mente se vuelve muy tranquila, no por medio de la disciplina, sino simplemente a través del entendimiento, de la observación, de la conciencia no selectiva de sí misma en todo momento. No diga: «tengo que estar atento en todo momento», porque esa es otra manifestación de nuestra idiotez cuando queremos llegar a alguna parte, cuando queremos alcanzar un determinado estado. Lo que importa es darse cuenta de uno mismo y seguir dándose cuenta sin acumular, porque en el momento en que se acumula, se juzga desde ese centro. La autognosis no es un proceso de acumulación, es un proceso de descubrimiento, de instante en instante, en la relación.

    … Si vemos que un problema no puede ser resuelto desde el pasado, que en ninguna circunstancia puede uno responder plenamente, totalmente, a este reto inmenso en términos del pasado; si vemos esto, la acción que emerge es completamente nueva. ¿Han comprendido? ¿Alcanzan a ver esa respuesta? ¿O sólo la ven intelectualmente, vale decir verbalmente? Si la ven verbalmente la están viendo de una manera fragmentaria y, por lo tanto, no es una respuesta total. Pero si realmente ven el peligro del propio condicionamiento, de la cultura en que fueron educados, hay una acción inmediata de la libertad.”

    J. Krishnamurti